ParLu
WWF Federal Ministry for the Environment, Nature Conservation and Nuclear Safety

El Pantanal

Introducción

El Pantanal es el humedal más grande y uno de los mejores conservados del mundo. Abarca tres países: Brasil, Bolivia y Paraguay y cuenta con un área aproximada de 624.320km2, de los cuales el 19% se encuentra en la región occidental del Paraguay. Esta complejidad crea un paisaje heterogéneo, con una gran diversidad de flora y fauna.


Esta rica diversidad  es demostrada por la presencia de 4700 especies de plantas y animales vertebrados, que incluyen a  656 especies de aves. También, el Pantanal es conocido por sus concentraciones de grandes mamíferos, como el lobo de crin, mejor conocido como el aguará guazú, el armadillo gigante, la nutria gigante, el jaguar y el oso hormiguero.

La vegetación se compone de sabanas inundadas o pantanos propiamente dichos, lagunas, embalsados, playas y bancos de arena, en donde predominan los palmares de karanday y bosques de quebracho colorado.
Como todos los ecosistemas de agua dulce, el Pantanal constituye una unidad interdependiente que debe ser considerada en su totalidad. Cualquier evento adverso en el lugar, probablemente ocasione un impacto en el resto de la misma.

WWF Paraguay a través del proyecto ParLu, trabaja en conjunto con organizaciones locales como Guyra Paraguay para apoyar emprendimientos que generen mecanismos de valoración en este valioso pero frágil ecosistema que se encuentra amenazado por la expansión de la agricultura y ganadería.

Importancia del Pantanal

La conservación del Pantanal en el Paraguay tiene gran importancia no solamente a nivel local, sino mundial por la extensa biodiversidad presente en el lugar. El Pantanal provee servicios ambientales como la purificación de fuentes de agua, protección de recursos de suelo, hábitat para plantas y animales, control biológico y regulación de procesos hidrológicos y regulación del clima. Incluyendo además la importancia como medio de vida de las comunidades indígenas que habitan allí.

Principales amenazas

Una de las amenazas que tiene la ecoregión del Pantanal es la deforestación a causa del aumento de la demanda por alimentos, en especial la carne, así mismo el bajo valor atribuido a los bosques y la falta de buenas prácticas para la producción agropecauaria, hacen que esta cifra aumente.
Según el informe de deforestación realizado por la organización Guyra Paraguay, en el mes de octubre de 2013, de las 64.949 ha de bosques que registraron cambio a uso agropecuario este mes, Argentina registró el mayor porcentaje de deforestación, con 49% de áreas de desmonte, seguido por Paraguay con 47% y Bolivia con 4%. En el caso específico de Paraguay, el promedio de deforestación fue promedio de 989 ha.

Pueblos indígenas y pequeños productores

Esta zona también es importante por la comunidades que la habitan, pertenecientes a la Familia Lingüistica Zamuco de las etnias Ayoreo, Chamacoco Ybytoso, Chamacoco Tomárána y Chamacoco Yshir. Según Morales et al. (2006) son culturas fuertemente influenciadas por la dinámica del río.

Situación actual y futura del Pantanal

El mayor desafío es generar incentivos positivos para aumentar la conservación de tierras y aumentar la implementación de buenas prácticas de producción en el sector ganadero, de tal manera a reducir el impacto de la expansión ganadera y agrícola en la zona. En cuanto a las capacidades institucionales este es un punto crítico ya que se necesita fortalecer la presencia de las instituciones reguladoras del marco ambiental y forestal en la zona. La creación de herramientas que ayuden a lograr el ordenamiento territorial de la zona. El pantanal es una de las últimas grandes ecoregiones que se encuentran en un estado de conservación relativamente bueno, sin embargo ya se ha señalado a esta zona como el nuevo polo de desarrollo ganadero y agrícola, es por ello que se torna urgente el unir esfuerzos para establecer mecanismos que regulen de manera ordenada consensuada las actividades productivas y de conservación.

Marco regulatorio

La región del pantanal no posee un mecanismo legal que prohíba la deforestación a diferencia del BAAPA, por tanto, las actividades de deforestación son lícitas siempre y cuando se tenga una licencia ambiental, el cual es regulado por la ley 294/93. Sin embargo la ley 3001/06 de pagos por servicios ambientales puede constituirse en el mecanismo que permita la preservación de los bosques mediante la venta de certificados de servicios ambientales. En este sentido WWF, está trabajando con sus socios para poner en marcha e implementar el régimen de pagos por servicios ambientales en la región.

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